Hoy os voy a hablar de bifobia. Me voy a poner en plan barrio sesamo, arriba-abajo, abierto-cerrado, blanco-negro,gay-hetero…¿veis cual es el problema? pues que los bisexuales estamos entre lo uno y lo otro, somos el puñetero guión que divide ambos mundos.
Este es el problema, desde pequeños se nos enseña que el mundo está dividido en una serie de dicotomías: bueno-malo, blanco-negro, hombre-mujer,gay-hetero…
Niñas y niños no tan pequeños presten atención a los dos últimos pares
( hombre-mujer,gay-hetero),
bien cuando peques se nos manipulaba educaba con cuentos donde las historias de amor estaban protagonizadas por un principe y una princesa. El principe azul, la princesa de rosa…
¿Qué pasaría si el principe decidiera irse momentaneamente con su arquero? ¿Y si a la princesa se le ocurriese besarse con otra dama de su corte? ¿Y si a uno le gustase más su arquero y a la muchacha le gustase más la cortesana en el buen sentido de la palabra? Bueno, nuestro principe gay sufriría probablemente la homofobia de otros y puede que incluso la propia interiorizada. Se le acusaría de ser “poco hombre”, se atentaría fácilmente a su “virilidad”. Por otra parte, nuestra princesa lesbiana, que ya sufría el papel al que queda relegada cualquier mujer en una sociedad patriarcal y machista (como la de los cuentos y a veces en la vida no ficticia), también se le podría acusar de “poco femenina”, o de depredadora para las pobres damiselas heteros. Ahora, bien ¿que pasaría si digamos la dama de la corte con la que tuvo el affaire la princesa fuera bisexual?
Bien, algunos dirían “ Por lo menos aún le gustan los hombres”, y esto no es lo peor que se puede escuchar…nuestra dama bisexual sufriría por el simple hecho de ser mujer, por tener una orientación distinta a la que llaman “normal” y por no pertenecer tampoco del todo a la acera de enfrente donde viven el principe y la princesa gay.
La dama bisexual sufriría no solo el propio rechazo de heterosexuales sino también del mundo LGT(B)- la “B” entre parentesís sino recuerden las declaraciones de Megan Fox-.Hoy no voy a hablaros de este último sino del primero, al igual que ante la presencia de la princesa lesbiana, las pobres damiselas heteros se sentirían “en peligro” ante tal depredadora. Por no hablar de los hombres y sus fantasías…
Tengo buenas y malas noticias. La buena: La Edad Media se acabó entre los siglos XIV y XV. La mala: En el siglo XXI aún siguen en vigor prejuicios medievales.
La bifobia es el rechazo hacía personas bisexuales por el simple hecho de serlo, a veces se manifiesta con palabras (1)“elige entre carne y pescado” (2)“¿peras o manzanas?” “elige acera”.
Respuestas a estos pensamientos medievales:
1)No a mi siempre me gusto la sirenita y ella es mitad humana, mitad pez. Además hay que comer de forma equilibrada.
2)Bueno a veces me apetece una buena pera y otras un par de manzanas. ¿Qué problema tienes con las macedonias?
3)No gracias, yo sigo por la carretera que por lo menos nadie me atropella.
Y a veces la bifobia se manifiesta con actos, aunque no nos demos cuenta, como dejar a tu amiga bisexual entre dos parejas heteros y a cada lado el chico de cada pareja en cuestión cuando el resto sois chicas.
Tu amiga “bi” hará rapidamente una regla de 3:
Me fui al baño cuando se estaban cambiando de mesa, regresé y me encuentro con una silla entre los dos únicos chicos que hay:
1) ¿ Se creen que soy un tío? Por favor, con el vestido tan mono, azul y cortito que llevo y lo bien maquillada que estoy y este par de argollas tan chulas.
2) Piensan que soy como un tío porque puedo “atacarlas”. Por eso ponen una barrera a cada lado para que no pueda conseguir a mi “presa”.
3) Me ponen al lado de las parejitas porque se supone que soy bisexual, y por serlo soy promiscua,me gusta todo y los tríos me encantan.
A veces -pensó la dama- me pregunto de donde sacan tanta autoestima en heterolandia. A mi sólo me gusta si la chica entiende, sino ¿para que perder el tiempo?. Voy a hacer una lista con lo que me pasa:
-1) No me gustan las etiquetas. Porque asfixian y ahogan y soy más cosas que hetero, gay o bi.
Las personas somos una multiplicidad de cosas y a veces incluso hasta contradictorias.
-2) Me siento mujer (género) y soy mujer (sexo).
-3) Me gustan algunos hombres.
-4) Me gustan algunas mujeres.
-5) Soy bisexual.
-6) Soy monógama o por lo menos en mis futuras relaciones de pareja no me gustaría que hubiera más de dos personas implicadas: Mi pareja y yo.
-7) Los tríos no me hacen gracia y por el momento, no tengo interés en practicarlos.
-8) Me da igual estar solo una semana con alguien, pero que esa semana sólo este conmigo y yo también sólo con ese alguien.